viernes, 4 de abril de 2008

> Venta de cuadros



El tema de la venta de un obra no deja de ser sorprendente, sobre todo para el artista y no el galerista, profesional en este menester; Si bien pagan por el objeto, éste con lleva algunas cosas mas de lo que se puede ver a simple vista, se llevan una ilusión, un placer escondido en el alma, una conexión con su psiquis…una compañía etc.
En este caso, el cuadro en cuestión fue unos de los primeros de la serie de “Urdimbres”
Poco a poco la serie se fue modificando hasta completarse; siempre me parecieron muy fuertes y en especial este, muy potente, con mucha energía, vital; confieso que fuí la primera en sorprenderme, pero en “el hacer” la obra es la que manda …y uno debe ser dócil en ese encuentro. Me alegro que la compradora, se parezca tanto al espíritu de la pintura, serán hermanas en la vitalidad y se nutrirán una a la otra.